Por Ingrid Sánchez Tapia
Antecedentes
El inicio de la crisis
Las reacciones a la noticia
Antecedentes
En este espacio se describirá el
conocido y controversial caso de estafa hecha por el Centro Latinoamericano de
Asesoría Empresarial (CLAE), financiera fundada en 1978 por Carlos Manrique
Carreño.
Como su nombre lo dice, esta
empresa o centro se constituyó para dar asesorías y/o consultorías a otras
empresas. Sin embargo, esta institución se encargaba de ofrecer altas tasas de
interés a comparación de las otras entidades financieras por los ahorros, por
lo cual pudo captar mucho dinero de varios inversionistas (empresarios,
obreros, FFAA en retiro, artistas, jubilados, etc), convirtiéndose en una
empresa importante en el sector a pesar de que no era reconocida y mucho menos
supervisada por la SBS, Según la web Apuntes
peruanos, CLAE obtuvo aproximadamente el 30% del ahorro interno. Carlos
Manrique, por su lado, fue designado como “el hombre del año” por su buena
gestión y práctica empresarial.
¿Cómo funcionaba la empresa para ofrecer
un alto porcentaje de intereses? Ésta institución financiera, hacía uso de un
sistema de Pirámide, el cual consiste
en que los primeros que aportaron son los más beneficiados con las ganancias
por la entrada de nuevos inversionistas. En las siguientes líneas se explica un
poco mejor de lo que trata este sistema.
CLAE ofrecía dos beneficios muy
importantes, con lo cual puedo lograr la fidelización y reconocimiento entre
los inversionistas peruanos:
· Altas tasas de interés, alrededor del 50%
· Periodo de tiempo específico para la entrega de
las ganancias
(puntualidad en pagos) mediante letras o pagarés.
Pero para poder obtenerlos, debía
cumplir lo siguiente:
· Conseguir 10 personas más que quieran invertir
la misma cantidad de dinero.
Entonces, cumplido el requisito y
el plazo, la persona que llevó a los 10 nuevos inversionistas, recibe el dinero
que invirtió y los intereses que éste le generó. Ese dinero que se le hace
entrega, son los montos pagados por los diez nuevos inversionistas que él trajo
o de otros también nuevos. Desde aquí se inicia un circulo que no tiene un fin,
ya que todos van a querer de regreso su inversión y por ende, van a seguir
buscando 10 nuevas personas que quieran invertir en CLAE.
Con tanto ingreso por parte de
los inversionistas, la entidad diversifica sus negocios en rubros diferentes
como CLAE club, AeroCLAE, CLAE Shop Center y propietario además del Banco del
Comercio.
El inicio de la crisis
Por la cantidad de gente que
invertía en CLAE, el tamaño de la pirámide iba creciendo con mucha rapidez,
hasta llegar a un punto de que se hizo tan grande esta estructura que su
administración se tornó compleja. Ello conlleva a que la estructura ya no
funcione desde la punta de la pirámide hasta la base, sino que ésta funcione
hasta aquellos primeros aportantes, lo cuales fueron los únicos beneficiados. Esto
se debe a que el nivel de ingresos que tenían de los nuevos aportantes, ya no
eran suficientes para pagar los altos intereses de los anteriores
inversionistas.
Por otra parte, durante el
gobierno de Fujimori (1993), el Estado interviene a CLAE porque no estaba
regulada por la Superintendencia de Banca y Seguros, lo que ocasionó pánico en
las entidades financieras, afectando al sector que pertenecen.
Reacciones
Los inversionistas comenzaron a
buscar la forma de obtener por parte de la empresa sus inversiones más los
intereses, o en el peor de los casos, solo esperaban el aporte realizado al
pertenecer al sistema de CLAE.
Se hizo responsable de la estafa
a Carlos Manrique y al Estado peruano, debido a que no tomó a tiempo medidas
correctivas (sanciones), con lo cual pudo haber protegido el bienestar de las
personas y familias que éste representa.
Por Zoraida Chacón Dávila
Final de la crisis
El análisis de la crisis
Final de la crisis
El señor Carlos Manrique Carreño
constituyo en febrero de 1978 el Centro Latinoamericano de Asesoramiento
Empresarial (CLAE). Los inicios de esta institución se puede decir que no salió
de su campo de acción , las ganancias que generaba por sus servicios de
asesoría eran escasas o nulas,, por lo
que a mediados del 1980 su fundador decide dar un giro y entra al negocio de la
captación de dinero ofreciendo altos
retornos. Sin embargo, esto último no fue la única razón para
que la empresa de Manrique alcance un éxito sin precedentes, sino también el
contexto económico fue propicio para que así fuera.
Con el gobierno de Alan García la inflación alcanzó altos niveles, las
tasas de interés estaban controladas y ahorrar en un
banco significaba perder dinero porque
el interés que se ofrecía siempre resultaba negativo en cualquier plazo. Esto
fue clave para que la aventura de CLAE avance. Los años de brillo
de CLAE fueron entre 1989
y 1992, periodo en el
que la empresa de Manrique ya no suscribía decenas de contratos por depósitos,
sino miles hasta llegar a concentrar cientos de millones de dólares que
representó en un momento el 40% de la
liquidez del sistema financiero peruano.
Entre los años de 1985 y 1990, la Superintendencia de Banca y Seguros ya había identificado una treintena de casos
de estafa por la captación de dinero de parte de la banca informal (uno muy
sonado fue el de REFISA), pero era poco lo que podía hacer porque las
normas no alcanzaba a estas entidades.
De esta manera, CLAE logró mover hasta
más de US$640 millones sin rendir cuenta a nadie. No obstante,
con un cambio en el marco normativo durante el gobierno de Alberto Fujimori,
la Superintendencia a través de su jefe Luis Cortavarría buscó tardíamente
formalizar a la institución en 1992. Manrique Carreño no pudo demostrar el
estado real de las finanzas de su entidad ni cumplir con los requisitos que se
le pedía, y el 29 de abril de 1993 el
Gobierno decidió intervenirla para posteriormente disolverla el 16 de mayo de
1994 por orden de la Corte Suprema.
Asociados o agremiados en organizaciones como la Asociación Nacional de
Clasistas o Unaclae, miles de ahorristas continuaron con sus reclamos hasta los primeros años
de este siglo. Lo cierto, sin embargo, es que nunca se supo con
certeza a dónde fue a parar el dinero y hasta el momento nadie ha podido
recuperar ni un sol.
Análisis de la crisis
Carlos Manrique en febrero de
1978 creo el Centro Latinoamericano de Asesoramiento Empresarial (CLAE). Esta
empresa iba operando en la época, en la cual se produjo una hiperinflación en
el país y gracias a ello la mayoría de los ciudadanos habían perdido todos sus
ahorros. Entonces las tasas de intereses que los bancos ofrecían no lograban
que los clientes recuperaran su dinero .Debido a ello , CLAE se convirtió en
una buena opción para las personas, ya que ellos ofrecían altas tasas de
interés, las cuales eran pagadas puntualmente, lo que hizo creer que eres una
empresa muy beneficiosa y eficiente.
Uno de los mayores problemas de
CLAE era que no se encontraba en los registros de la Superintendencia de Bancos
y Seguros (SBS). Entre los años de 1985 y 1990 ya se había detectado casos de
estafa en la banca informal. Sin embargo, esto no fue un impedimento para que
las personas depositaran su dinero, ya que se encontraban muy frustrados por
recuperar sus ahorros por lo que asumieron el riesgo. De esta manera CLAE logro
mover hasta más de US$640 millones sin rendir cuenta a nadie.
En el año 1992 durante el
gobierno de Alberto Fujimori, se pidió a CLAE sustentar como había manejado sus
finanzas, por lo que el gerente general Carlos Manrique no pudo cumplir con los
requisitos solicitados. Lo cual ocasiono que en abril de 1993 el gobierno
realice su intervención y haga desaparecer dicha institución, dicha
intervención que se hizo a CLAE dejo a muchas personas sin sus ahorros.
Como podemos ver este caso fue
muy complejo, ya que el gobierno no se preocupó por verificar el buen
funcionamiento de esta empresa en su debido momento. Así pues, sino hubiera
intervenido el gobierno de Alberto Fujimori, esto hubiera durado más años y
serían más las personas estafadas. Por ello, es de suma importancia que el
gobierno siempre participe y verifique el comportamiento de las organizaciones
y que también las personas se preocupen por investigar más a fondo las
empresas, en donde confiaran su dinero.
Por otro lado, podemos señalar
que existe un serio problema ético por parte del señor Carlos Manrique, ya que
sobre su beneficio estafo a miles de personas. Además, estaba contra la ley al
no tener una regulación de SBS, por lo que se puede afirmar que se encontraba
violando las reglas del mercado y contaba con una gran ventaja sobre las otras
instituciones , puesto que las personas le tenían una gran confianza. Hasta hoy
en día las personas estafadas no encuentran una solución para la devolución de
su dinero, ya que nunca se supo con certeza a donde fueron a parar todos sus
ahorros. Actualmente existe una ley, la Represión de la Competencia Desleal
(Decreto Legislativo N°1044), la cual pena la violación de reglas por parte de
las instituciones.
Referencias:
El Comercio sitio web: A 20 años de CLAE: la estafa económica más grande que se perpetró en el Perú (2013)
(http://elcomercio.pe/economia/peru/20-anos-clae-estafa-economica-mas-grande-que-se-perpetro-peru-noticia-1570159)
Caretas: Que se sepa todo
( http://www.caretas.com.pe/1383/manrique/manrique.html)
Caretas: ¿Yo, Estafador?
(http://www.caretas.com.pe/1378/estafador/estafador.html)
Apuntes Peruanos: Economía Perú - Estafas Piramidales (2004)
(http://apuntesperuanos.com/2004/09/estafas_piramidales/)

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