viernes, 19 de septiembre de 2014

1. DESCRIPCIÓN DEL CASO


                                               Carlos Manrique Carreño


                                                                                              
Por Ingrid Sánchez Tapia
Antecedentes
El inicio de la crisis
Las reacciones a la noticia

Antecedentes

En este espacio se describirá el conocido y controversial caso de estafa hecha por el Centro Latinoamericano de Asesoría Empresarial (CLAE), financiera fundada en 1978 por Carlos Manrique Carreño.

Como su nombre lo dice, esta empresa o centro se constituyó para dar asesorías y/o consultorías a otras empresas. Sin embargo, esta institución se encargaba de ofrecer altas tasas de interés a comparación de las otras entidades financieras por los ahorros, por lo cual pudo captar mucho dinero de varios inversionistas (empresarios, obreros, FFAA en retiro, artistas, jubilados, etc), convirtiéndose en una empresa importante en el sector a pesar de que no era reconocida y mucho menos supervisada por la SBS, Según la web Apuntes peruanos, CLAE obtuvo aproximadamente el 30% del ahorro interno. Carlos Manrique, por su lado, fue designado como “el hombre del año” por su buena gestión y práctica empresarial.

¿Cómo funcionaba la empresa para ofrecer un alto porcentaje de intereses? Ésta institución financiera, hacía uso de un sistema de Pirámide, el cual consiste en que los primeros que aportaron son los más beneficiados con las ganancias por la entrada de nuevos inversionistas. En las siguientes líneas se explica un poco mejor de lo que trata este sistema.

CLAE ofrecía dos beneficios muy importantes, con lo cual puedo lograr la fidelización y reconocimiento entre los inversionistas peruanos:

·   Altas tasas de interés, alrededor del 50%
·  Periodo de tiempo específico para la entrega de las ganancias 
   (puntualidad en pagos) mediante letras o pagarés.

Pero para poder obtenerlos, debía cumplir lo siguiente:

·  Conseguir 10 personas más que quieran invertir la misma cantidad de dinero.

Entonces, cumplido el requisito y el plazo, la persona que llevó a los 10 nuevos inversionistas, recibe el dinero que invirtió y los intereses que éste le generó. Ese dinero que se le hace entrega, son los montos pagados por los diez nuevos inversionistas que él trajo o de otros también nuevos. Desde aquí se inicia un circulo que no tiene un fin, ya que todos van a querer de regreso su inversión y por ende, van a seguir buscando 10 nuevas personas que quieran invertir en CLAE.
Con tanto ingreso por parte de los inversionistas, la entidad diversifica sus negocios en rubros diferentes como CLAE club, AeroCLAE, CLAE Shop Center y propietario además del Banco del Comercio.




El inicio de la crisis

Por la cantidad de gente que invertía en CLAE, el tamaño de la pirámide iba creciendo con mucha rapidez, hasta llegar a un punto de que se hizo tan grande esta estructura que su administración se tornó compleja. Ello conlleva a que la estructura ya no funcione desde la punta de la pirámide hasta la base, sino que ésta funcione hasta aquellos primeros aportantes, lo cuales fueron los únicos beneficiados. Esto se debe a que el nivel de ingresos que tenían de los nuevos aportantes, ya no eran suficientes para pagar los altos intereses de los anteriores inversionistas.

Por otra parte, durante el gobierno de Fujimori (1993), el Estado interviene a CLAE porque no estaba regulada por la Superintendencia de Banca y Seguros, lo que ocasionó pánico en las entidades financieras, afectando al sector que pertenecen.


Reacciones

Los inversionistas comenzaron a buscar la forma de obtener por parte de la empresa sus inversiones más los intereses, o en el peor de los casos, solo esperaban el aporte realizado al pertenecer al sistema de CLAE.

Se hizo responsable de la estafa a Carlos Manrique y al Estado peruano, debido a que no tomó a tiempo medidas correctivas (sanciones), con lo cual pudo haber protegido el bienestar de las personas y familias que éste representa.




Por Zoraida Chacón Dávila
Final de la crisis
El análisis de la crisis


Final de la crisis

El señor Carlos Manrique Carreño constituyo en febrero de 1978 el Centro Latinoamericano de Asesoramiento Empresarial (CLAE). Los inicios de esta institución se puede decir que no salió de su campo de acción , las ganancias que generaba por sus servicios de asesoría eran escasas o nulas,, por lo que a mediados del 1980 su fundador decide dar un giro y entra al negocio de la captación de dinero ofreciendo altos retornos. Sin embargo, esto último no fue la única razón para que la empresa de Manrique alcance un éxito sin precedentes, sino también el contexto económico fue propicio para que así fuera.
Con el gobierno de Alan García la inflación alcanzó altos niveles, las tasas de interés estaban controladas y ahorrar en un banco significaba perder dinero porque el interés que se ofrecía siempre resultaba negativo en cualquier plazo. Esto fue clave para que la aventura de CLAE avance. Los años de brillo de CLAE fueron entre 1989 y 1992, periodo en el que la empresa de Manrique ya no suscribía decenas de contratos por depósitos, sino miles hasta llegar a concentrar cientos de millones de dólares que representó en un momento el 40% de la liquidez del sistema financiero peruano.
Entre los años de 1985 y 1990, la Superintendencia de Banca y Seguros ya había identificado una treintena de casos de estafa por la captación de dinero de parte de la banca informal (uno muy sonado fue el de REFISA), pero era poco lo que podía hacer porque las normas no alcanzaba a estas entidades.

De esta manera, CLAE logró mover hasta más de US$640 millones sin rendir cuenta a nadie. No obstante, con un cambio en el marco normativo durante el gobierno de Alberto Fujimori, la Superintendencia a través de su jefe Luis Cortavarría buscó tardíamente formalizar a la institución en 1992. Manrique Carreño no pudo demostrar el estado real de las finanzas de su entidad ni cumplir con los requisitos que se le pedía, y el 29 de abril de 1993 el Gobierno decidió intervenirla para posteriormente disolverla el 16 de mayo de 1994 por orden de la Corte Suprema.

Asociados o agremiados en organizaciones como la Asociación Nacional de Clasistas o Unaclae, miles de ahorristas continuaron con sus reclamos hasta los primeros años de este siglo. Lo cierto, sin embargo, es que nunca se supo con certeza a dónde fue a parar el dinero y hasta el momento nadie ha podido recuperar ni un sol.


Análisis de la crisis

Carlos Manrique en febrero de 1978 creo el Centro Latinoamericano de Asesoramiento Empresarial (CLAE). Esta empresa iba operando en la época, en la cual se produjo una hiperinflación en el país y gracias a ello la mayoría de los ciudadanos habían perdido todos sus ahorros. Entonces las tasas de intereses que los bancos ofrecían no lograban que los clientes recuperaran su dinero .Debido a ello , CLAE se convirtió en una buena opción para las personas, ya que ellos ofrecían altas tasas de interés, las cuales eran pagadas puntualmente, lo que hizo creer que eres una empresa muy beneficiosa y eficiente.
Uno de los mayores problemas de CLAE era que no se encontraba en los registros de la Superintendencia de Bancos y Seguros (SBS). Entre los años de 1985 y 1990 ya se había detectado casos de estafa en la banca informal. Sin embargo, esto no fue un impedimento para que las personas depositaran su dinero, ya que se encontraban muy frustrados por recuperar sus ahorros por lo que asumieron el riesgo. De esta manera CLAE logro mover hasta más de US$640 millones sin rendir cuenta a nadie.

En el año 1992 durante el gobierno de Alberto Fujimori, se pidió a CLAE sustentar como había manejado sus finanzas, por lo que el gerente general Carlos Manrique no pudo cumplir con los requisitos solicitados. Lo cual ocasiono que en abril de 1993 el gobierno realice su intervención y haga desaparecer dicha institución, dicha intervención que se hizo a CLAE dejo a muchas personas sin sus ahorros.

Como podemos ver este caso fue muy complejo, ya que el gobierno no se preocupó por verificar el buen funcionamiento de esta empresa en su debido momento. Así pues, sino hubiera intervenido el gobierno de Alberto Fujimori, esto hubiera durado más años y serían más las personas estafadas. Por ello, es de suma importancia que el gobierno siempre participe y verifique el comportamiento de las organizaciones y que también las personas se preocupen por investigar más a fondo las empresas, en donde confiaran su dinero.

Por otro lado, podemos señalar que existe un serio problema ético por parte del señor Carlos Manrique, ya que sobre su beneficio estafo a miles de personas. Además, estaba contra la ley al no tener una regulación de SBS, por lo que se puede afirmar que se encontraba violando las reglas del mercado y contaba con una gran ventaja sobre las otras instituciones , puesto que las personas le tenían una gran confianza. Hasta hoy en día las personas estafadas no encuentran una solución para la devolución de su dinero, ya que nunca se supo con certeza a donde fueron a parar todos sus ahorros. Actualmente existe una ley, la Represión de la Competencia Desleal (Decreto Legislativo N°1044), la cual pena la violación de reglas por parte de las instituciones.



Referencias:

El Comercio sitio web: A 20 años de CLAE: la estafa económica más grande que se perpetró en el Perú (2013)
(http://elcomercio.pe/economia/peru/20-anos-clae-estafa-economica-mas-grande-que-se-perpetro-peru-noticia-1570159)

Caretas: Que se sepa todo
( http://www.caretas.com.pe/1383/manrique/manrique.html)

Caretas: ¿Yo, Estafador?
(http://www.caretas.com.pe/1378/estafador/estafador.html)

Apuntes Peruanos: Economía Perú - Estafas Piramidales (2004)
(http://apuntesperuanos.com/2004/09/estafas_piramidales/)

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